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Instituto Escadia

¿Qué tipo de entrevista deberías usar?

Instituto Escadia 03 / Febrero / 2026

Profundiza en las entrevistas estructuradas y no estructuradas, y descubre cómo aplicarlas de forma estratégica para optimizar los procesos de selección y desarrollo del talento humano.

Introducción

Imagínate que estás por contratar a una persona clave para tu organización. Tienes poco tiempo, múltiples candidatos y la presión de acertar. ¿Cómo decides qué preguntar? ¿Improvisas o sigues un guión?

Las entrevistas siguen siendo la herramienta más utilizada en selección de personal, pero no todas se aplican igual. Algunas buscan control y precisión, otras promueven la conversación espontánea. En esta entrada vas a descubrir las diferencias entre entrevistas estructuradas y no estructuradas, cuándo usar cada una, y cómo impactan en la calidad de tus decisiones. Además, aprenderás a diseñar entrevistas efectivas y a reducir sesgos, mejorando la validez y equidad de todo tu proceso de selección.

El papel de la entrevista en la gestión del talento

La entrevista es mucho más que una charla para verificar datos del currículum. En realidad, es una herramienta de evaluación compleja que te permite identificar no solo competencias técnicas, sino también habilidades blandas, alineación cultural y potencial de desarrollo.

Y lo más interesante es que no se limita al momento de contratación: las entrevistas también se usan en procesos de evaluación del desempeño, coaching, promociones internas y gestión del clima laboral. Por eso, aprender a estructurar bien una entrevista es una competencia clave para cualquier profesional en talento humano.

¿Qué tipos de entrevista existen?

Existen tres grandes tipos de entrevistas:

  • Estructurada

  • No estructurada

  • Semiestructurada

Cada una se sitúa en un continuo entre rigidez y flexibilidad, y conocer sus características te permitirá tomar mejores decisiones dependiendo del contexto y del objetivo de la evaluación.

Entrevistas estructuradas: orden, precisión y comparabilidad
¿Qué son?

Una entrevista estructurada sigue un guión predefinido con preguntas estandarizadas. Todos los candidatos reciben las mismas preguntas, en el mismo orden y con los mismos criterios de evaluación.

¿Por qué usarlas?

Son ideales cuando necesitas comparar objetivamente a los candidatos, eliminar sesgos y justificar tus decisiones con datos claros. Por ejemplo, si estás reclutando para una vacante crítica con alta rotación histórica, una entrevista estructurada te permite ser más riguroso y evitar errores costosos.

Ventajas principales:
  • Objetividad: reduce la influencia de opiniones personales

  • Validez y fiabilidad: predicen mejor el desempeño futuro

  • Eficiencia: permite evaluar muchos candidatos en menos tiempo

  • Legalmente más defendible: el proceso es más transparente y justo

¿Y las desventajas?
  • Poca flexibilidad para adaptar preguntas sobre la marcha

  • Puede sentirse rígida o tensa para el candidato

  • Exige tiempo y recursos en su diseño previo

  • No siempre permite conocer en profundidad la personalidad

¿Cómo se diseñan?
  1. Define competencias clave del puesto

  2. Elabora preguntas alineadas a esas competencias: conductuales, situacionales, motivacionales y de ajuste cultural

  3. Establece un sistema de calificación claro: por ejemplo, una escala del 0 al 10 con criterios definidos

  4. Capacita a los entrevistadores: para evitar sesgos y aplicar correctamente el guión

¿Cuándo aplicarlas?
  • En procesos de selección masiva

  • Cuando necesitas datos comparables

  • Cuando la equidad y la objetividad son prioritarias

  • En fases iniciales de reclutamiento

Entrevistas no estructuradas: profundidad, espontaneidad y conexión
¿Qué son?

Las entrevistas no estructuradas no siguen un guión fijo. Son más bien una conversación libre entre el entrevistador y el candidato, donde las preguntas surgen de manera espontánea según el flujo de la charla.

¿Por qué usarlas?

Este tipo de entrevistas permite explorar aspectos más subjetivos y personales del candidato: motivaciones, valores, emociones y compatibilidad con la cultura organizacional. Son útiles cuando buscas comprender en profundidad la personalidad y el estilo de comunicación del aspirante.

Ventajas principales:
  • Permite observar cómo se desenvuelve el candidato de forma natural

  • Favorece el rapport y la confianza mutua

  • Útil para explorar temas inesperados

  • Aporta información valiosa sobre habilidades blandas

¿Y sus limitaciones?
  • Difícil de comparar entre candidatos

  • Mayor riesgo de sesgos inconscientes

  • Depende mucho de la experiencia del entrevistador

  • Consume más tiempo y es más difícil de analizar

¿Cómo se aplican bien?

Aunque son espontáneas, una buena entrevista no estructurada no es improvisada. Debes:

  1. Preparar temas guía aunque no tengas un guión cerrado

  2. Escuchar activamente y hacer preguntas de sondeo

  3. Crear un ambiente cómodo para que el candidato se exprese

  4. Registrar lo observado de forma organizada

¿Cuándo aplicarlas?
  • En fases avanzadas del proceso

  • Para evaluar ajuste cultural o liderazgo

  • En procesos de desarrollo, coaching o retroalimentación

  • Con perfiles muy específicos o creativos

¿Qué pasa con las entrevistas semiestructuradas?

Si bien no es el foco central de esta entrada, vale la pena mencionarlas: las entrevistas semiestructuradas combinan lo mejor de ambos mundos. Tienen una guía base de preguntas, pero permiten desviaciones según el flujo de la conversación. Son muy efectivas cuando buscas equilibrio entre profundidad y objetividad.

Comparación rápida: ¿cuál elegir?

Característica

Estructurada

No estructurada

Nivel de control

Alto

Bajo

Comparabilidad entre candidatos

Alta

Baja

Riesgo de sesgos

Bajo

Alto

Flexibilidad

Baja

Alta

Profundidad cualitativa

Media

Alta

Tiempo de ejecución

Corto

Largo

Aplicación recomendada

Selección formal

Coaching, ajuste cultural

 

Validez, fiabilidad y equidad: lo que no puedes ignorar

Estas tres palabras deben estar presentes cada vez que planifiques una entrevista:

  • Validez: ¿La entrevista realmente predice el desempeño del puesto?

  • Fiabilidad: ¿Dos entrevistadores calificarían igual al mismo candidato?

  • Equidad: ¿Todos los candidatos tienen la misma oportunidad real?

En general, las entrevistas estructuradas obtienen mejores puntajes en estos aspectos, pero eso no significa que sean siempre la mejor opción. El contexto manda.

El rol del entrevistador: más allá de la técnica

No importa qué tipo de entrevista elijas, tú como entrevistador tienes un papel central. Debes dominar:

  • Técnicas de formulación de preguntas

  • Escucha activa

  • Control de sesgos

  • Lectura emocional del candidato

  • Ética y confidencialidad

La entrevista es una técnica, pero también es una relación humana.

 

Ponte en acción: diseña y evalúa

Aquí tienes dos actividades prácticas para aplicar lo aprendido:

Actividad 1: Diseña tu propia entrevista estructurada
  • Elige un perfil profesional

  • Identifica 5 competencias clave

  • Redacta 10 preguntas alineadas (conductuales, situacionales y de ajuste)

  • Define tu sistema de calificación

Actividad 2: Simula una entrevista no estructurada
  • Pide a un colega que haga el papel de candidato

  • Inicia una conversación abierta, guiándote por temas clave

  • Observa qué tanto puedes profundizar sin un guión

  • Reflexiona sobre lo que lograste conocer

Dominar las entrevistas estructuradas y no estructuradas no solo mejora tus decisiones de contratación: también te convierte en un mejor evaluador, líder y profesional de talento humano. Cada tipo tiene su momento y su función. Lo importante es que tú puedas decidir con criterio cuándo usar cada uno y cómo diseñarlos para obtener información confiable, útil y equitativa.

Piensa en la entrevista como una herramienta estratégica. Su impacto va más allá del momento de la contratación: afecta la cultura, el clima laboral y el éxito de tu organización.